sábado, 23 de noviembre de 2013

El texto literario como discurso intercultural en la novela “Cherrufe” de Ruth Millaguir.


La cultura hispanoamericana, desde sus inicios, es intercultural. El proceso que comenzó con el descubrimiento, conquista y colonización, permitió la mezcla de elementos, tanto indígenas, como europeos. El contacto de dos sociedades. La aceptación del “otro”. Son las principales características que dan inicio a una sociedad intercultural. Ahora bien, la interculturalidad puede ser vista desde distintos puntos. Para este análisis, donde tomaremos como objeto de estudio la novela “Cherrufe”, hay que pensarla como una sociedad que posee un terreno propio, el cual, a su vez, es invadido por una sociedad más poderosa, conformando así, una sociedad global. Es importante señalar también, que existen dos clases de interculturalidad. Así se establece en un artículo publicado en la revista Chilena de literatura, donde se hace la distinción entre: “la sociocultural y la textual” (Carrasco 2005). Por lo tanto, es preciso ir demarcando la línea de investigación, para poder realizar el análisis que a continuación propondremos. La interculturalidad que en este trabajo se estudiará, será la textual. Ésta se refiere a la comunicación entre personas y grupos mediante discursos o textos de distinta condición étnica y cultural. Se manifiesta a través de la oralidad y la escritura.
Para el presente análisis, abordaremos el concepto de interculturalidad y cómo éste ha ido incursionando en distintas expresiones artísticas en chile, hasta llegar a la literatura. Ahora bien, nuestro objeto de estudio es una novela publicada en el año 2008 por Ruth Fuentealba Millaguir. Pero para poder establecer un nexo entre un género literario y el concepto interculturalidad, es necesario señalar a qué se refiere el concepto.  

La hipótesis que se propone en este trabajo es que en la novela “Cherrufe, La Bola de Fuego” (novela mapuche), de Ruth Fuentealba  Millaguir, existiría un discurso intercultural que se fundamentaría y abarcaría distintos aspectos. Dichos aspectos tienen relación con el discurso literario, las estrategias lingüísticas, las creencias del pueblo mapuche y haciendo algunos alcances con la memoria histórica, donde se toca el tema de la “otredad” a modo de reivindicación de la etnia.
Dentro de la literatura etnocultural, la representación artística que más se ha desarrollado ha sido la poesía. En contraparte, la narrativa recién ve sus primeras luces con el texto escrito por Ruth Fuentealba, “Cherrufe” (2008), el que se inscribe como discurso literario y en el que, además, creemos existe un discurso intercultural que se propone ciertos objetivos valiéndose de estrategias que dilucidaremos a continuación.  En primer lugar, la novela como género literario narrativo, es de origen europeo. Esto nos presenta un texto en esencia intercultural, donde la autora asume y se apropia de un discurso literario que se vuelve heterogéneo al autodenominarla “novela mapuche”. La escritora, considerada por la crítica periodística como la primera mujer de origen mapuche en escribir una novela, relata en una entrevista, que las historias de sus originarios se transmiten vía oral y familiar; pero que, en este caso, ella quiso dejarle el legado a su hija a través de una novela. Esto nos hace pensar en “otro elemento fundamental que es la identidad intercultural” (Carrasco 2008). La escritora reconoce el carácter intercultural en la sociedad que está inserta, donde convergen y se mezclan elementos de la cultura mapuche y chilena. Dando paso al discurso literario intercultural que busca preservar ambas culturas en pos de la aceptación del “otro”.
Elicura Chihualiaf, en su recado confidencial a los chilenos, expresa que éstos deben aceptar que chile es un país pluricultural, que ellos tienen una cultura distinta de la chilena, y que es legítimo que los mapuches sigan siendo tal cual son. Seguir existiendo como pueblo. Que siga su idioma, que siga existiendo Lonko y Machi. Recuperar sus derechos como pueblo, “queremos ser nosotros los que diseñemos y controlemos nuestro proyecto de vida (...) Entonces para eso debe existir el espíritu, la voluntad, la claridad de ponernos a conversar con respeto para establecer una alianza con los que aspiran a una sociedad mejor, a una sociedad más justa en este país" (1999: 170)
            Otra característica presente en la novela “Cherrufe”, y que es propia del texto etnocultural, está relacionada con las estrategias lingüísticas utilizadas por la escritora. Existe un bilingüismo que mezcla la lengua mapudungun con el español. La inclusión de conceptos en lengua mapuche, no es azarosa. El título de la novela está escrito, traducido y además se hace una aclaración entre paréntesis. Decir “Cherrufe” es equivalente a decir “La Bola de Fuego”, pero la escritora, además, aclara que estamos frente a una “Novela Mapuche”. Como expresara Chihuailaf: “Queremos que siga nuestro idioma” (1999). Millaguir, implícitamente, a través de la novela entrega el mismo recado. Si bien, ella declara que la novela la escribió para que su hija conociera la historia de sus antepasados, a su vez, el carácter de discurso literario nos dice que, además de su hija, quiere que todos (los chilenos) quienes que lean la novela conozcan su historia. Es por ello, que el “collage lingüístico” presente en la novela se encuentra cuidadosamente elaborado. El epígrafe, la dedicatoria y la presentación, se encuentran escritas, en su totalidad, en español. El prólogo presenta algunas palabras y conceptos en mapudungun las que tienen su traducción al español al terminar el prólogo. Ya en el desarrollo de la novela, algunos capítulos tienen el título en mapudungun. En la narración son escasas las palabras que no están en español, y las que no lo están son aquellas que se encuentran presentes en el imaginario colectivo, me refiero a: winka, Gnechén, panguipulli, peñi, por nombrar algunas. Aun así al final de la novela, en el epílogo, se presenta otro breve vocabulario que aclaran el significado de aquellas palabras que, eventualmente, se desconozcan. O por otra parte, será el narrador, a lo largo del mismo texto, quien (in)directamente aclare el significado de ciertas palabras escritas en mapudungun:

“-¿Qué es Mapu papi? – pregunté extrañada por no saber.”
-Mapu hija, es la tierra, es nuestro territorio, que debemos cuidar y respetar” (82)

Esta estrategia lingüística utilizada en la novela, reafirma la interacción de dos sociedades distintas...

                                                 Cristian Vidal

domingo, 11 de agosto de 2013

Hayden White. 2003. El texto histórico como artefacto literario y otros escritos. Barcelona: Paidós (Cristian Vidal)


El libro de Hayden White titulado el texto histórico como artefacto literario y otros escritos, se encuentra divido en cinco artículos representativos de sus estudios teóricos y un prólogo en el que responde a algunas de las críticas que frecuentemente se le han hecho. El autor se concentra en un aspecto, que es el uso del texto histórico como recurso literario donde pretende analizar la relación y cruce de estas dos disciplinas: Historia y literatura.


White es un filósofo e historiador estadounidense que manifiesta un demarcado rechazo en la distinción que se hace entre relato histórico y relato de ficción. Este estudio, específicamente, es una versión revisada de una conferencia de literatura comparada impartida en un coloquio en la Universidad de Yale en el año 1974, en palabras del mismo autor “se ha tratado de dar forma a algunos de los temas que originalmente se discutieron en artículos anteriores”. 


El estudio se inicia planteando que, un relato histórico comparte estructura con un relato de ficción, si se quiere escribir un hecho histórico el historiador debe ordenar los acontecimientos y darle un hilo conductor a dicha historia de manera que no sean ideas azarosas que poco entenderá la persona que lea el texto, avanzando en el estudio nos encontramos con la primera problemática que plantea White donde indica que una de las características de un buen historiador profesional, es la “coherencia con la cual recuerda a sus lectores la naturaleza puramente provisional de sus caracterizaciones de los acontecimientos, los agentes y las agencias encontrados en el siempre incompleto registro histórico.” Según lo expuesto por el autor se infiere que el texto histórico se va acercando al texto literario en cuanto el historiador debe saber completar esos vacios en la historia “inventando” y rellenando aquellos espacios, es lo que actualmente se llama verdad histórica, por ende el autor le otorgarían una carga ficcional al relato histórico cuya forma tendría demasiados puntos en común con su “homologa” la literatura. White asume que esta relación que propone entre historia y ficción no es bien vista por muchos historiadores y mucho menos por críticos literarios para quienes cuya concepción de la literatura presupone una oposición radical entre historia y ficción o entre hecho y fantasía.


Siguiendo con la idea anterior White profundiza en este relato histórico que asocia como relato ficcional similar al literario, otorgándole un significado al texto histórico como la construcción de relatos a partir de, meras crónicas; y los relatos, a su vez, son construidos a partir de crónicas por medio de una operación que en otra parte ha llamado «tramado». Este concepto de tramado que propone el autor, se trata, según su definición: “simplemente de la codificación de los hechos contenidos en las crónicas como componentes de tipos específicos de estructuras de trama”. Así apoyándose del difunto R. G. Collingwood, quien insistía en que el historiador es sobre todo un narrador, White nos presenta una serie de ejemplos que validan su percepción de que el texto histórico se acerca al texto literario casi sin distinción y difuminándose en sus contornos. Así dos historiadores pueden escribir historias totalmente diferentes sobre un mismo hecho histórico, los dos manejan la misma información pero cada uno completará este relato y además le dará un sentido trágico o cómico según sea su percepción del acontecimiento y también la intención personal; Por ende el autor atribuye un sentido neutral al hecho histórico atribuyéndole al historiador el mismo lugar que un narrador en la novela.


Avanzando ya a la segunda parte del capítulo en que se basa esta reseña, Hayden White profundiza en la disciplina que a su parecer se relaciona con la historia, esta es la literatura, si bien no logra hacer un estudio que tome todos los aspectos de la literatura, como si lo hizo con el texto histórico, nos da una visión general de cómo el texto histórico es usado como recurso literario específicamente se refiere a la narrativa histórica que en la actualidad ya se encuentra clasificada en novela histórica y nueva novela histórica. 


El autor ve a la narrativa histórica como una metáfora extendida asegurando que ésta no reproduce los acontecimientos que describe; nos dice en qué dirección pensar acerca de los acontecimientos y carga nuestro pensamiento sobre los acontecimientos de diferentes valencias emocionales. Esta afirmación sobre la narrativa histórica, evidentemente, es una mirada un poco superficial de lo que sería el texto literario, pero para la idea que pretende demostrar White en el libro estaría acertada considerando al texto literario como un “artefacto” a disposición de la historia o como complemento histórico. 


Ya en la parte final del texto, se hace una revisión de las ideas planteadas tanto del texto histórico que comprendemos, tiene atributos ficcionales y del texto literario donde no se hace mayor desglose que el necesario para validar el estudio de Hayden White, en las hojas finales se hace una crítica constructiva al rechazo que harán los historiadores sobre esta idea de mezclar las dos disciplina, donde si bien es evidente que la literatura y su carácter ficcional, toma en reiteradas ocasiones el texto historiográfico como referencia para crear un relato, los historiadores no aceptan que el texto historiográfico sea una creación literaria, en palabras de White; Todo esto resulta muy esquemático, y sé que esta insistencia en los elementos ficcionales presentes en todas las narrativas históricas seguramente despierta la ira de los historiadores, quienes creen que están haciendo algo fundamentalmente diferente a lo que hace el novelista, en virtud del hecho de que están tratando con acontecimientos «reales», mientras que el novelista trata con acontecimientos «imaginados». (P. 117) En los dos casos propone White, el historiador carece de una totalidad de acontecimientos reales lo que le exige completar su relato recurriendo a la ficción donde, además, deberá recurrir a la estructura narrativa para este relato histórico, por otea parte la literatura toma estos acontecimientos históricos y los ficcionaliza.





Este texto pone en discusión un tema al cual no se le había dado mucha cabida desde el punto de vista histórico, por lo cual es necesario destacar el aporte que el autor hace al poner en discusión la relación que tendrían dos disciplinas, sabiendo el rechazo que provoca para los críticos literarios la idea de que el relato histórico posea una carga literaria o por el otro lado que los historiadores no acepten que los textos históricos se valgan de los principios literarios para su escritura; Es esto lo valioso e interesante de este libro donde incluso el propio White en su calidad de historiador es capaz de detectar que “la historia es una disciplina en mal estado hoy en día” y que al volver a poner en contacto a la historiografía con sus fundamentos literarios asegura que “no deberíamos estar poniéndonos en guardia contra distorsiones meramente ideológicas; deberíamos estar en el camino de alcanzar esa «teoría» de la historia sin la que ésta no puede en absoluto pretender ser una «disciplina»”.

miércoles, 31 de julio de 2013

El día más Feliz


                                                               Relato de la primera campaña en el regimiento

                Era una tarde normal en el sector de Puyehue, cerca de la ciudad de Osorno. Se encontraba la primera sección de la compañía de construcción que estaba en periodo de instrucción. Cuando volvíamos de ésta, se le ordenó a la sección cantar un himno el cual no sabíamos bien, al ver eso mi cabo a cargo procedió a realizar una pequeña dinamización para que los soldados cantaran bien el himno pero aún así esto no
ocurrió, justo en ese momento llegó mi teniente el cual procedió a realizar unos agradables "punta y codo", unas pocas flexiones de brazo y algunas poli-chilenas. En el momento de volver a realizar esos agradables punta y codo un soldados al no poder continuar por el agotamiento azotó su cabeza contra el suelo, mi teniente al verlo cubierto de sangre y con una herida en la cabeza detuvo la dinamización.
Toda la cuadrilla agradeció gesto de el soldado y para mí fue el día y momento más feliz que pasé en el regimiento

                               SLC: Daniel Videla Venegas
                             Compañía de Construcción

                             Regimiento Reforzado N°9

domingo, 23 de junio de 2013

Máscaras

Tal cual fuera una película, todos sentados alrededor de la mesa, conversaciones cruzadas, risas a carcajadas y yo haciendo una toma panorámica como si me encontrara viendo la escena desde diez metros sobre sus cabezas. Los recuerdos comenzaron a apoderarse de mí, la infancia no había sido fácil, pero este día se encontraba toda la familia almorzando y despidiendo a mi hermana que se iba a Córdoba. Si mal no recuerdo  hace más de seis años que la familia se había desarmado, muchos eran culpables los demás eran víctimas y hoy en un gran paso tratamos de comenzar de nuevo, estábamos más maduros, quizás por fin podríamos ser una familia normal, o esa era la impresión que le quedaría a cualquiera que entrara al ver a todos en la mesa reunidos. Creo que fui el único que me di cuenta de las máscaras; mi padre, mi mamá mis tres hermanas todos llevaban máscaras yo no hablaba nada, solo estaba permitido integrarse a la alegre conversación si portabas esta máscara, ya finalizando la comida hubo un momento de silencio y me percate de algo: El segundo preciso en que todos mostraron su verdadero rostro a través del silencio.

viernes, 21 de junio de 2013

Reseña de un libro que no leí y que no quiero reseñar. "50 sombra de Grey"

Reseña de un libro que no leí y que no quiero reseñar.
Hace algunos meses atrás hablando con unos conocidos me comentaron de un libro que era sensación en Norteamérica y Europa y que estaba ganando terreno en Latinoamérica, ya varios meses de ese comentario el éxito fue creciendo llegando a superar en ventas a la saga de Harry Potter y posicionándose en los primeros lugares en venta en algunos países hispanos, me refiero a la controversial “novela” 50 sombras de Grey que bien se puede incluir como el tipo de novela que no es novela o novela light o dándole más crédito como un best seller. No tengo certeza de lo siguiente pero creo que comparte público con un porcentaje de lectoras que gustan de los libros de Cohelo, a pesar de oponerse sustancialmente una temática con la otra.
Si existe algo bueno que pueda rescatarse de las cincuenta sombras, es que un porcentaje considerable de personas que no acostumbra a leer mucho haya tomado este libro, ya sea por curiosidad, intriga moda y haya comenzado a leerlo logrando llegar al final de las extensas 400 páginas y si ese porcentaje logró hacerlo no podemos restarle todo el crédito a la “novela” ya que algo debe tener para cautivar específicamente al público femenino. Ahora hablar de buena literatura lo descarto totalmente.
Tratando de sintetizar un poco vamos directo al contenido y temática del libro, establezcamos primero que la estética en la narración es simple y coloquial lo que propone una cercanía con el lector provocando una lectura fluida; Abordando de lleno la temática, presenciamos algunos estereotipos algo modificados pero que en su esencia han existido siempre, la figura de Christian Grey es el típico hombre soberbio, atractivo y con bastante plata, al que según el discurso femenino muchas veces es aborrecido y no dudo que sea así pero que en el fondo impacta de alguna manera a la mujer. Es el primer estereotipo que logra captar la atención de la lectora (sí, lectora). Luego una típica historia de “amor” donde el tipo con plata se interesa por la estudiante la que termina cediendo a los encantos del protagonista. Ahora vamos a la trama central por la que el libro ha tenido éxito en ventas ya que para esas historietas de amor vemos cualquier película hollywoodense que por lo demás son entretenidas para salir un poco de la realidad. El protagonista practica el sadomasoquismo y “envuelve” a la protagonista para que acepte realizar éstas prácticas (¿normales?)  Luego de firmar un contrato donde específica todo lo que deberá hacer.  Sería bueno preguntarse cómo alguien puede continuar leyendo este tipo de libro mientras critica en las noticias a los pedófilos, zoofilicos, violadores etc. Personalmente mi respuesta sería porque es ficción y la literatura (o literatura no literaria) siempre va a ser ficción por más que se base en hechos reales o cosas por el estilo, pero reitero, esa es mi respuesta y que no será la misma para un lector aficionado. Se continúa la lectura y no se cuestiona éstas prácticas porque los involucrados aceptan que son practica anormales al igual como usted se lo puede cuestionar después de una sesión de lectura pero por sobre todo esto, estas supuestas practica anormales muy bien detalladas y muchas veces poco conocidas por las personas, provoca un placer físico en la mujer que anula los opuestos de lo bueno y lo malo enfocándose exageradamente en los placeres sexuales de la mujer elevándolos a niveles estratosféricos a través de las líneas del libro, como quien diría el clímax pleno de la mujer que por cosas biológicas, a diferencia de los hombres, cuesta más que lo consiga. Como analogía se puede establecer el cuento del príncipe azul y el amor ideal, estamos frente a lo mismo pero en el lado opuesto, con la presencia de la mujer moderna que cada sistemáticamente se va liberando de una mala sociedad patriarcal en la que vivimos.
Ahora se podrán preguntar qué tiene de malo todo lo anteriormente expuesto, yo le respondería que nada, siempre que lo que se lee se tome como tal, un libro de ficción que es lo que es, como lo son todas las novelas o discursos literarios. El problema está  cuando se hace una lectura aficionada que provoca una insatisfacción sexual por parte de la mujer que es probable que ocurra pero que dicha mujer irá en busca de un ideal falso descrito en una “novela” de ficción. Ahora si la lectura la hace un hombre puede servir como influencia para repensar un poco o que le entrega a su pareja.

Por lo demás el libro no lo he leído por lo que, en términos estrictos, esto no sería una reseña sino más bien una amarga crítica.

sábado, 11 de mayo de 2013

Sahara


Como cada noche antes de dormir, evocó, mientras el humo de un cigarro le tapaba la cara, las vivencias de hace algunos años atrás, su paso por distintos países, diversas culturas, anécdotas de viajes que realmente lograban satisfacer su pasar de entonces, un pasar vago, triste, rutinario y cotidiano, amarrado a un sistema que no era el que imaginó cuando niño; más aún recordó incluso aquello que no había vivido pero que siempre había soñado, el viaje al norte de África y el paso por el Sahara, sin darse cuenta el humo ya no le tapaba la cara y desde el suelo una pequeña brasa era el farol de un grillo que presenciaba la mirada perdida del entonces viejo y demacrado Alberto.
El viaje en avión desde Buenos Aires estuvo muy tranquilo, ningún retraso, todo salió como lo esperaba, una buena vibra rodeaba al senil Alberto, llegó a su hotel a descansar para emprender un nuevo rumbo: Marruecos, Malí, Níger, Chad, Argelia; fueron algunos de los lugares por donde anduvo, interactuó con diferentes personas, aprendió de más culturas tal cual lo había hecho años anteriores en su peregrinar por América Latina. Cuando ya se hacía tarde y como cada noche antes de dormir, se percató de que solo quedaba un cigarrillo en la caja y a sus pies un grillo había muerto incinerado y lo rodeaba un cementerio de colillas, prefirió guardar ese último cigarrillo para la noche siguiente y se fue a dormir con la convicción de haber recordado lo que viviría.
Por la mañana al levantarse se puso su disfraz negro y tomo su grillete bajo el brazo, lo único que deseaba era volver por la tarde a casa, para poder continuar su viaje por la noche antes de dormir con el humo en la cara y esta vez sin la compañía del grillo con el cual se había acriminado.

miércoles, 10 de abril de 2013

"Cantar de los Cantares": Breve Análisis estructural.

Análisis del Libro de Cantar de los Cantares


El libro cantar de de los cantares es un texto breve inserto en la Biblia pero a la vez el menos bíblico que podremos encontrar.
Con solo leer algunas líneas nos daremos cuenta de que la naturaleza del texto se asemeja bastante a un texto poético, por lo tanto es posible encontrar una gran cantidad de figuras literarias que nos permitirán comprender lo que nos quiere decir el libro en cuestión.

El libro

El título del libro significa "el más hermoso de los cantos" o "el poema más sublime". Es un poema distribuido en estrofas, en las que, alternativamente, dos enamorados manifiestan sus mutuos sentimientos en un lenguaje apasionado, con alto nivel literario y brillante colorido, lleno de metáforas, comparaciones, hipérboles entre algunas figuras retóricas presente. Todo en este poema se orienta a la exaltación del amor entre el hombre y la mujer, de esa irresistible y mutua atracción que inspira las palabras y determina las actitudes de los enamorados. En Cantares, el esposo mira a la esposa como a un ejemplo de perfecciones, la contempla a través del cristal de cuanto él tiene por más apetecible, sea viña o fuente, jardín o «nardo y azafrán» (1.6; 2.15; 4.12–14; 5.1; 8.12). La belleza de los enamorados y las delicias del amor son como los frutos de la tierra, los lirios, el vino, la leche o el panal de miel (4.3, 11; 5.1, 13; 6.2, 7; 7.7–9; 8.2). También, desde las más altas cumbres de la lírica, el poema expresa a veces la angustia por la ausencia del ser amado (1.7; 3.1–3; 5.8), la felicidad del encuentro (2.8–14; 3.4) y, sobre todo, el anhelo de la mutua entrega (1.2–4; 8.1–3).
En él se describe y ensalza el amor apasionado de una pareja, que trata por todos los medios de llegar a la unión definitiva. Los encantos y el mutuo atractivo de los dos amantes, lo mismo que el gozo y el sufrimiento que acompañan necesariamente su amor, son expresados en el estilo propio de la poesía amatoria de la época, a través de imágenes llenas de colorido y de fuerza. "¡Qué hermosa eres, amada mía, qué hermosa eres! ¡Tus ojos son palomas! ¡Qué hermoso eres, amado mío, eres realmente encantador!"( 1. 15-16). "¡Mi amado es para mí, y yo soy para mi amado, que apacienta su rebaño entre los lirios!" (2. 16; 6. 3).

Entre las diversas partes del Libro no existe mayor continuidad lógica y sus personajes son imprecisos. Tampoco se explican las situaciones por las que atraviesa la pareja ni se establece ninguna ilación entre ellas. De vez en cuando, el diálogo amoroso es interrumpido por un coro que actúa a la manera de relator e impulsa a los amantes en su ardiente búsqueda.
Según la explicación que se ha presentado será posible comprender de mejor manera el libro, tomando una idea central en cada uno de los cantos donde nos encontraremos con un sinfín de figuras literarias que ensalzan el lenguaje y la idea central en cada canto.

Como dato importante se hace necesario señalar que el libro en su primera lectura es innegablemente un poema de amor entre un hombre y una mujer, aún así su carácter religiosos ha motivado una segunda interpretación ligada a otro tipo de amor donde el poema resultaría ser una alegoría del amor entre Dios y su pueblo ( para el judaísmo y antiguo testamento) o de Jesucristo con la iglesia ( según el cristianismo y nuevo testamento). 
Personalmente Podría asegurar que una interpretación y análisis acabado del poema nos daría como correcta cualquiera de las interpretaciones antes mencionadas.
Entonces cualquier lectura que le pueda dar al libro no son excluyentes las unas a las otras, bien puede ser el amor de un un hombre y una mujer como también el amor divino o cristiano; Eso queda a criterio personal

En el siguiente Link podrá encontrar el libro donde se hace más fácil entender cada canto.

http://www.vicariadepastoral.org.mx/sagrada_escritura/biblia/antiguo_testamento/40_cantares.htm